Informe de Situación Sanitaria en Santa Victoria Este y Alto La Sierra tras las Inundaciones
Fecha: 2 de abril de 2025 - 11:00 hs
Resumen General
Las recientes inundaciones provocadas por la crecida del río Pilcomayo han desencadenado una grave crisis humanitaria y sanitaria en las comunidades de Santa Victoria Este y Alto La Sierra, en el norte de la provincia de Salta. Si bien se han desplegado esfuerzos por parte de organismos oficiales como el Ministerio de Salud Pública de Salta, la magnitud de la emergencia supera ampliamente la capacidad de respuesta del sistema provincial. Nuestro equipo de ENASHU, desplegado en la zona desde mediados de marzo, ha podido constatar múltiples carencias que requieren intervención inmediata.
Dificultades en la Respuesta Oficial
Logística y Coordinación: A pesar del despliegue de operativos y el envío de donaciones, la distribución de recursos ha sido desigual y en muchos casos tardía. Comunidades como La Estrella, Larguero, Monte Carmelo y Las Vertientes siguen en estado de aislamiento parcial o total, recibiendo asistencia esporádica por vía aérea o fluvial. Los caminos continúan anegados o deteriorados, dificultando la llegada de insumos y profesionales.
Infraestructura Sanitaria Insuficiente: Los centros de salud locales carecen del equipamiento y recursos humanos suficientes para brindar atención continua y oportuna. La escasez de personal médico, la falta de medicamentos específicos, y la imposibilidad de realizar derivaciones rápidas por vía terrestre, han expuesto a las comunidades a situaciones de alta vulnerabilidad.
Falta de Agua Potable y Saneamiento: La crecida del Pilcomayo ha contaminado la mayoría de las fuentes de agua. La remoción de pozos ciegos y el arrastre de desechos sólidos y materia fecal han favorecido la diseminación de bacterias, virus y parásitos en el agua de uso doméstico. Si bien se han repartido bidones de agua y pastillas potabilizadoras, la cantidad es insuficiente frente a la demanda.
Aparición de Enfermedades y Brotes
Hepatitis A: Se ha confirmado un brote de hepatitis A en Santa Victoria Este, con varios casos reportados. Esta enfermedad viral se transmite principalmente por vía fecal-oral y es altamente contagiosa en contextos de insalubridad como el actual. Las aguas contaminadas con materia fecal debido a la ruptura de pozos ciegos y el uso de agua sin tratamiento han sido los principales factores de riesgo. Las campañas de vacunación iniciadas son valiosas pero no han llegado aún a todos los parajes.
Leptospirosis: El riesgo de leptospirosis es alto en toda la zona inundada. Esta enfermedad bacteriana se transmite a través del contacto con agua o barro contaminado por la orina de roedores. La presencia de roedores en los campamentos y viviendas anegadas es elevada, y los habitantes, al permanecer descalzos o sin protección adecuada, están altamente expuestos.
Dengue, Zika y Chikungunya: Las condiciones climáticas actuales, sumadas a la cantidad de agua estancada en patios, baldíos y zonas de evacuación, han generado un ambiente ideal para la proliferación del mosquito Aedes aegypti. El riesgo de un brote de enfermedades transmitidas por este vector es creciente. La fumigación ha sido puntual, sin un abordaje integral ni sostenido.
Parasitosis intestinal: Se ha registrado un aumento de los casos de parasitosis intestinal, especialmente en niños. Esto se debe a la falta de agua potable, higiene básica y manipulación insegura de alimentos. Las diarreas, los cólicos abdominales y la desnutrición secundaria están afectando el estado general de salud de la población infantil y de adultos mayores.
Enfermedades respiratorias y dérmicas: Las personas evacuadas o que permanecen en viviendas inundadas presentan infecciones de la piel, sarpullidos, bronquitis, neumonías y afecciones por exposición al frío y la humedad. Muchas no han podido acceder a un médico ni a tratamientos básicos.
Casos Graves y Derivaciones
Se han registrado internaciones hospitalarias por cuadros respiratorios agudos, diarreas persistentes, infecciones severas y mordeduras de animales ponzoñosos. El acceso al Hospital de Santa Victoria Este o a centros de mayor complejidad ha sido limitado, y muchas derivaciones han debido realizarse por vía aérea, en condiciones climáticas adversas. No se han reportado oficialmente muertes en la última semana, aunque se han producido fallecimientos vinculados a cuadros agravados en semanas anteriores.
Dificultades con las Donaciones
Aunque existen centros de recepción y se ha recibido el acompañamiento de personas solidarias, las donaciones no siempre han llegado a destino. La falta de combustible, los caminos destruidos, y la ausencia de un esquema de distribución ágil y transparente han hecho que muchos insumos básicos (medicamentos, agua, leche, productos de higiene) no lleguen a las comunidades más aisladas.
Conclusión
El panorama sanitario en Santa Victoria Este y Alto La Sierra sigue siendo crítico. La crisis sanitaria no ha terminado con el descenso del agua: por el contrario, ha iniciado una nueva etapa marcada por el avance silencioso de enfermedades. Las acciones del Estado, si bien importantes, no son suficientes frente a la magnitud del desastre.
Desde ENASHU seguimos presentes en el terreno, acompañando, relevando y asistiendo a las familias más vulnerables. Pero para sostener nuestra labor, necesitamos el apoyo de todos.
Cada donación, cada insumo, cada gesto solidario cuenta.
Este informe ha sido elaborado por el equipo de ENASHU en el terreno, con base en datos propios.
EQUIPO DE COMUNICACIÓN DE ENASHU