INFORME DE SITUACIÓN – EQUIPO ENASHU EN EL TERRENO
Santa Victoria Este, Salta – 19 de marzo de 2025 - 20:00 HS
El agua sigue cubriendo todo. Desde el equipo que tiene ENASHU en el terreno, hemos recorrido las comunidades más afectadas por la crecida del río Pilcomayo. La devastación es total. Más de 800 personas han sido evacuadas, pero muchas más siguen atrapadas sin asistencia suficiente. En Santa Victoria Este, el agua sigue subiendo y el cansancio se hace evidente en los rostros de quienes lo han perdido todo.
Las poblaciones más golpeadas han enfrentado dificultades extremas. En Vertiente de La Costa, Desemboque, Pozo el Bravo y San Bernardo, la ayuda solo llega por aire. En tanto, Hito 1 y La Pista solo pueden ser alcanzados por agua. En cada rincón de esta zona olvidada, las familias resisten con lo poco que les queda.
Situación en Comunidades Específicas
Misión La Paz: El puesto de Gendarmería Nacional ha instalado una planta potabilizadora para abastecer a los pobladores, pero el agua no es suficiente para todos. Las familias que lograron ser evacuadas esperan novedades sobre cuándo podrán regresar a lo que queda de sus hogares.
La Estrella: A solo 200 metros del campamento de evacuados, cruzando aguas turbias, están los pobladores más afectados. Aquí la defensa cedió y las viviendas quedaron completamente sumergidas. Muchos intentan salvar lo poco que pueden, mientras el agua sigue carcomiendo lo que alguna vez fue su hogar.
Santa María: Aislada y sin comunicación directa, las personas han encontrado refugio temporal en zonas más altas. No hay electricidad, no hay medicamentos suficientes y las enfermedades comienzan a aparecer.
Refugios y Asistencia
Las comunidades desplazadas han encontrado refugio en la escuela de La Curvita, el Templo y el Albergue Estudiantil de Victoria, donde el Ejército Argentino prepara alimentos diariamente. Sin embargo, las condiciones son precarias y el riesgo sanitario aumenta con cada día que pasa.
Conclusión
Desde ENASHU seguimos en el terreno, acompañando y asistiendo a estas comunidades olvidadas que hoy son desgraciadamente noticia. La emergencia no terminó. Aunque la atención mediática comienza a desvanecerse, aquí la lucha sigue: el agua sigue su curso, las enfermedades comienzan a aparecer y la incertidumbre crece.
Necesitamos refuerzos, recursos y un compromiso real para evitar que esta crisis se transforme en una tragedia aún mayor.
EQUIPO DE COMUNICACIÓN DE ENASHU